Antes de gastar en una app, averigüe si alguien la quiere: lo que hicieron Dropbox y Zappos al empezar

Antes de gastar en una app, averigüe si alguien la quiere: lo que hicieron Dropbox y Zappos al empezar

20-10-2026 8:11:20
Compartir:

Pasa más seguido de lo que parece: alguien tiene una idea buenísima para una app o una plataforma, junta ahorros (o convence a un socio), contrata a un equipo, pasa meses construyendo… y el día del lanzamiento casi nadie se registra. No porque la app estuviera mal hecha, sino porque no había suficiente gente que la necesitara de verdad.

La buena noticia es que hay una forma barata de evitar ese golpe: probar si alguien quiere lo que usted piensa vender antes de gastar en construirlo completo. Dos empresas que hoy son famosas, Dropbox y Zappos, empezaron justo así. Aquí le contamos qué hicieron, qué dicen los datos sobre por qué fracasan los proyectos nuevos y cómo llevarlo a su caso, sin manual de programador. Las fuentes van al final.

El error que más dinero cuesta (y no es técnico)

Emprendedora en su sala revisa en la laptop la idea de su app con cara pensativa
La pregunta que más dinero ahorra no es cómo hacer la app, sino si alguien la va a usar.

La firma de análisis CB Insights revisó en 2026 los cierres de 431 startups respaldadas por inversionistas que bajaron la cortina desde 2023. El motivo que más aparece es «se quedaron sin dinero» (70 %), pero la propia firma aclara que eso casi siempre es el final de la historia, no la causa. Lo que hay detrás: el 43 % no logró encajar su producto con un mercado real (lo que en el medio llaman product-market fit: que exista suficiente gente que quiera y pague por lo que usted ofrece), el 29 % llegó en mal momento y el 19 % tenía números que no cerraban por cliente.

Y ojo: esas empresas juntas habían levantado 17,500 millones de dólares. La mediana fue de 11 millones por empresa. O sea, tener dinero no salvó a nadie de construir algo que el mercado no estaba pidiendo.

En México el panorama de los negocios pequeños también es movido. Según el INEGI, entre mayo de 2019 y mayo de 2023 nacieron 1.7 millones de micro, pequeños y medianos establecimientos y murieron 1.4 millones. Abrir es relativamente fácil; sostenerse es lo difícil. Por eso vale la pena gastar primero en averiguar, y después en construir.

Dropbox: un video de tres minutos antes del producto terminado

Dos socios graban con el celular un video corto para explicar su idea antes de programarla
Dropbox mostró su idea en un video de tres minutos y su lista de espera pasó de 5,000 a 75,000 personas en una noche.

Dropbox, el servicio para guardar archivos y tenerlos en todas sus computadoras, era difícil de explicar y aún más difícil de construir. Su cofundador, Drew Houston, sufría en las juntas con inversionistas: le decían que ese mercado ya estaba lleno y que el problema no era tan importante.

En vez de pasar años programando a ciegas, hizo algo sencillo: un video de unos tres minutos donde él mismo narraba cómo funcionaría el producto mientras se veía su pantalla. Lo dirigió a una comunidad de aficionados a la tecnología y le metió bromas y guiños que ese público iba a reconocer. El resultado, en palabras de Houston recogidas por Eric Ries (autor de The Lean Startup): «Nuestra lista de espera de la versión beta pasó de 5,000 personas a 75,000 literalmente de la noche a la mañana». En una entrevista con TechCrunch, Houston contó que esperaban, a lo mucho, 15,000.

Lo valioso no fue el video bonito, sino lo que demostró: la gente dejaba su correo para usar algo que todavía no podía usar. Eso es una prueba mucho más fuerte que preguntar «¿usaría esto?» en una encuesta, donde casi todos contestan que sí por amabilidad. Ries lo resume así: el video validó la idea no porque la gente lo dijera, sino porque se registró.

Zappos: fotos de zapatos ajenos y cero inventario

Joven fotografía zapatos en el aparador de una zapatería de barrio
Zappos empezó con fotos de zapatos ajenos: si alguien compraba, el fundador iba a la tienda y los pagaba a precio completo.

Corría 1999 y Nick Swinmurn no encontraba en el centro comercial unas botas que quería. Pensó: ¿y si hubiera una zapatería en línea? En lugar de rentar una bodega y comprar cientos de pares, fue a una zapatería de su zona, Footwear Etc., y les propuso algo muy simple. Así lo contó él mismo a la revista Fortune: «Les tomo fotos, pongo sus zapatos en internet y, si la gente los compra, se los compro a ustedes a precio completo». La tienda aceptó y llegaron algunos pedidos.

No ganaba dinero con cada venta; ese no era el punto. El punto era responder la duda que todos los inversionistas le ponían enfrente: ¿alguien va a comprar zapatos sin probárselos? Con esos primeros pedidos reales tuvo con qué convencer a socios. Aquel proyecto, que empezó como Shoesite.com, se convirtió en Zappos, y Amazon terminó comprándolo en 2009 en una operación valuada en alrededor de 1,200 millones de dólares al cierre.

Cómo hacer su propia «prueba barata» antes de la app completa

Equipo de una startup revisa en una pizarra y en la laptop las primeras respuestas de clientes
Una lista de espera, unos cuantos pedidos reales o gente dispuesta a pagar dicen más que cien opiniones amables.

A esta forma de arrancar se le conoce como producto mínimo viable (MVP, por sus siglas en inglés): la versión más sencilla de su idea que ya le permite aprender de clientes reales. No significa hacer algo mal hecho, sino no gastar en lo que todavía no sabe si importa. Algunas formas de aplicarlo:

  • Una página sencilla con lista de espera. Explique en dos líneas qué problema resuelve y pida el correo o el WhatsApp de quien le interese. Si nadie deja sus datos, ya aprendió algo sin programar una sola pantalla.
  • Un video o una maqueta clicable. Como Dropbox: muestre cómo funcionaría. Hoy se puede hacer con el celular y una herramienta de diseño gratuita.
  • Hacerlo «a mano» al principio. Como Zappos: si su app va a conectar clientes con proveedores, pruebe primero haciéndolo usted por WhatsApp o por correo. Si la gente lo usa así, la app solo lo hará más rápido.
  • Pedir un compromiso real. Un apartado, una preventa o un pedido pagado valen más que cien «qué buena idea». Las opiniones amables no pagan la nómina.
  • Ponerse una fecha y una meta. Por ejemplo: «si en un mes no se apuntan al menos tantas personas de mi público, cambio el enfoque». Sin meta, todo resultado parece bueno.

Cuando ya hay señales claras de interés, entonces sí toca construir la primera versión de verdad: con lo esencial, bien hecha y lista para crecer. Ahí es donde muchos proyectos se atoran por falta de equipo técnico. En Presticorp desarrollamos productos mínimos viables para startups, apps web y móviles con una sola base de código y con métricas desde el día uno para saber qué está funcionando. También puede descargar ahí nuestro checklist gratuito para pasar de la idea al lanzamiento.

En corto

  • En el análisis de CB Insights sobre 431 startups cerradas, el 43 % no encontró un mercado real para su producto; quedarse sin dinero suele ser la consecuencia.
  • Dropbox probó su idea con un video de unos tres minutos y su lista de espera saltó de 5,000 a 75,000 personas en una noche.
  • Zappos empezó con fotos de zapatos de una tienda local y comprando cada par a precio completo cuando alguien lo pedía.
  • Lo que valida una idea son acciones (registros, apartados, pedidos), no opiniones.
  • Primero se prueba barato; después se construye en serio.

La sugerencia del escritor

Antes de cotizar su app, escriba en una sola frase qué problema resuelve y para quién. Arme esta semana una página sencilla o un mensaje de WhatsApp con esa frase y un botón de «quiero que me avisen», y compártalo con 50 personas que sí sean su público (no solo su familia). Lo que pase en esos días le va a decir más sobre su proyecto que cualquier lluvia de ideas. Y si la respuesta es buena, ya llega con datos a la conversación con quien vaya a desarrollarla.

Fuentes

Artículo con base en fuentes consultadas el 20 de octubre de 2026 (hora Mazatlán). Las citas de Drew Houston y Nick Swinmurn están traducidas del inglés. Los datos de CB Insights se refieren a startups con capital de riesgo a nivel internacional; los del INEGI, a establecimientos mipymes en México.

Compartir:

0 Comentarios

Deja un comentario

Landing pages especializadas

¿Proyecto totalmente personalizado? Contáctanos.

Si tu proyecto requiere una solución más enfocada, entra directo a la landing ideal para tu negocio y envíanos tu información en el formulario correspondiente.

Promo a la vista

Promociones más recientes

Ofertas vigentes del catálogo, de la más nueva a la más antigua.

Ver promociones
CrearPlantillas Ver catálogo